Credo de los Padres
Credo de los Padres
El niño que es criticado aprende a condenar.
El niño que es criado con hostilidad aprende a maltratar.
El niño que es ridiculizado aprende a ser inhibido.
El niño que es avergonzado se siente siempre culpable.
El niño que es perdonado aprende a perdonar.
El niño que es criado con tolerancia, aprende a ser paciente.
El niño que es criado con aprecio aprende a apreciar.
El niño que es criado con justicia aprende a ser justo.
El niño que se siente protegido aprende a proteger y a protegerse.
El niño que se siente aceptado se convierte en adulto agradable.
El niño que escucha la verdad siempre aprende a confiar y a tener fe.
El niño que es criado con reconocimiento y apoyo se convierte en persona determinante y segura.
El niño que es escuchado, comprendido y respetado desarrolla seguridad en sí mismo, aprende a escuchar, a ser compasivo, a respetar, alcanza el verdadero amor y por lo tanto, la tan añorada felicidad que todo ser humano de buen corazón busca en este mundo.