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Respuesta a una Víctima de Maltrato y Abuso Sexual

By Nuestro Portal | Julio 16, 2008

violenciadomCaso clásico

“Me dicen que estoy siendo maltratada por mi pareja. Me siento obligada a entrar en relaciones sin desearlo, cuando a él le entra en gana. Pienso que si no fuese por la desconfianza que me lleva a pelearle, no tendríamos problemas. A veces las peleas escalan y terminan en agresión. Estoy mejorando y por ello tenemos menos discusiones; sin embargo, cuando se suscitan las esporádicas peleas, son más intensas y peores. Lloro mucho en soledad. Mis vecinos llamaron a la policía, la última vez que peleó conmigo alzando su voz; pero lo negué todo y no le pusieron cargos. Estoy casi segura de que me es infiel, pero él me asegura que sufro de celos, que tengo problemas mentales, que soy yo la que le provoca y que soy una malagradecida. Todo me deja desconcertada.”

El te hace sentir necesitada, le tienes respeto y piensas que las cosas no andan bien por causa de tus imperfecciones como mujer, porque si no sufrieses de los celos, resentimientos o molestias, no tendrían los problemas que tienen. Lo terrible del caso es que él sabe cómo te sientes y piensa que deberías estar muy agradecida por todo lo positivo que él ha traído para tu vida; por lo que se justifica y se siente con derecho a aprovecharse de la necesidad de amor y consideración que hay en ti, para satisfacer sus necesidades físicas y emocionales, sin el mayor valor y respeto, que él muy bien podría darte. Pero la verdad detrás de todo eso es que no ha sabido valorarte altamente, como mereces; porque él no ha cosechado el amor en él y da lo que da esperando a cambio complacencia, sin contradicciones, malestares ni problemas; porque exige para sí una estima altísima y piensa que merece mucho más de lo que recibe y posee. Hará lo que sea por sentirse libre y feliz, y si entorpeces sus planes y deseos o si te le interpones con reclamos no lo tolerará, así tenga que herirte, colaborando contigo en faltarle el respeto a tu alma, para que aprendas, para entrenarte a no volverlo a intentar. Está convencido de que las personas modifican sus conductas, a través de castigos.

El te está maltratando, te hiere y te hace sufrir. No te trata como le tratas y como te gustaría que te tratara. El no te merece; pero entiendo completamente lo que sientes. Sé lo que sientes; es un sentimiento que le duele a uno y se intensifica precisamente por la confianza que uno ha depositado en alguien que uno ha puesto en un lugar muy alto; pero que en respuesta esa persona no admira ni valora a uno igualmente. Uno no se da cuenta de ello, porque no se piensa o analiza. Es como un grito interno en el corazón que te impulsa a buscar a esa persona para que te devuelva la estima que mereces. La verdad es que él no se te puede parar al lado y sin embargo cuando te mira, mira hacia abajo como si fueses inferior a él; aunque percibes que siente compasión por ti y hasta cariño.

Sin embargo, por su egoísmo humano cuando es cuestión de satisfacer sus necesidades sexuales buscará justificarse, pensando que de todas maneras eres su mujer, es tu deber por su posición en la relación y por todo lo que él merece; que no te está hiriendo, pues lo entiendes; que es que así es él, lo debes aceptar y querer, porque sabes que a pesar de todo él es buena persona, etc. No te le entregues a nadie que no te merezca verdaderamente, porque tú y tu cuerpo valen mucho y los más conscientes de ello lo son Dios y tu corazón. Es como si otros viniesen a pisotear las más valiosas de tus pertenencias; Jesús se expresa al respecto diciendo: “No le entregues tus perlas a los cerdos.” Suena fuerte lo que Jesús dice, pero es que se porta como un cerdo quien se aprovecha del amor desprendido de otra persona para satisfacer sus necesidades materiales, físicas o sexuales.

No es egoísta el buscar tu estabilidad emocional, paz y felicidad. Busca la compañía de personas que compartan contigo los valores que son más importantes para ti. Tienes que ser más proactiva y tomar la decisión de comenzar a luchar por tu felicidad. Sé sagaz, no aceptes la situación angustiosa de permanecer en una relación hostil. Es una la vida que tienes, no permitas el que nadie la destruya. Estás a tiempo de darte la oportunidad de hacer de tu vida una muy exitosa, primordialmente en el amor y la felicidad. Siempre hay quien anda en búsqueda de que les des una oportunidad; pero no estás obligada a complacer a nadie por encima de tus propias necesidades, ningún ser humano está colocado ante Dios por encima de ti. No es cuestión de lo que a otro le conviene, sino de lo que a ti te conviene; pues nadie te valorará ni te amará sino te valoras, te amas, te das el espacio, te das a respetar muchísimo y te tomas todo el tiempo que sabes que mereces. El ser humano por naturaleza es egoísta y vendrán hacia ti buscando satisfacer las más grandes necesidades, deficiencias y debilidades en ellos. La belleza e inteligencia son valores universales que todos desean, ten cuidado con ello. El maltratante, agresor físico y sexual busca lo más valioso que encuentre para pisotearlo y poder sentirse superior, al satisfacer su complejo de inferioridad; todo lo hace por el dolor que les causa el reconocerse tan poco valorados.

Te recomiendo que no pierdas el tiempo en intentar lograr que tu pareja maltrante te valore al punto de enamorarse de ti; pues estas personas tienden a buscar satisfacer su ego, en la manera que puedan. Entra aquí también con frecuencia la ignorancia del entorno machista de la sociedad hispana, donde se sigue el mito de que, por encima de todo “es muy importante y justificable el reclamo del hombre que necesita satisfacer su necesidad sexual y además es la mujer la que pierde; a parte, de que tiene la opción de oponerse y decir no”. La mayoría de los hispanos guardan ese mito y manipulan las situaciones para sacarle el mejor provecho. El nunca te lo dirá y mucho menos lo aceptará porque lo inculpará. Por lo general, la soberbia domina a ese tipo de persona y para mantener su equilibrio emocional, se justifican y convencen de que nunca están mal y de que no le están haciendo daño a nadie. Todo es una manipulación pasiva, de la cual ni siquiera ellos mismos están muy conscientes, porque no les interesa ni les conviene estar consciente.

Te has unido a él, asintiendo sus críticas y justificando el maltrato dirigido hacia ti; estás bien confundida. La confusión es una trampa mental. A pesar de todo lo bueno que el maltratante desee presentarse ante tus ojos, ha sido un ladrón contigo; al igual que toda persona que te haya confundido con sus ideas para que te devalúes, engañándote y confundiéndote.

Si en el corazón de él hubiese un poco de Fe y amor cristiano, jamás te hubiese hecho daño; hubiese buscado para ti siempre lo mejor, dándote lo mejor que podría haber en él: ‘puro amor’. Te hubiese puesto en primer lugar siempre ante todos; pero nadie puede dar de lo que carece. Por eso, no des un paso en tu vida si no estás segura de que está bien alumbrado el camino, consúltalo todo con Dios en tu interior; donde está El no existen tinieblas y vas a la segura. Por eso, en los Evangelios, Jesús nos habla tanto de la Luz de Dios en el camino.

Descubre el amor especial, superior y hasta la predilección que Cristo manifiesta que Dios siente por las víctimas. Tú fuiste una víctima de un maltrato severo, no tengas la menor duda de que El te mira muy distinto a como te miran los demás seres humanos, te mira con comprensión y consideración extrema. Eres mucho más especial de lo que te imaginas y mereces mucho mejor trato del que has recibido hasta el día de hoy; mejor trato de tu parte, como de parte de otras personas.

Tú eres una joya, de las más valiosas para Dios y El quiere que toda persona te valore como tal. Existen muchísimas joyas; pero unas son más valiosas que otras y todos nosotros apreciamos mucho y queremos más, a las más que cuestan. Las más que cuestan conllevan mayor esfuerzo y sacrificio; hay que pagar muchísimo para lograr poseerlas. Por causa de lo que hay que pagar, muchos nunca podrán gozar de tenerla. Si alguien la adquiere sin pagar el precio, está robando. Eso es lo que han hecho contigo muchos ladrones, te han robado. Tú para Dios sigues siendo esa preciosísima joya y quiere recobrarte y desea protegerte, colocándote en un lugar muy especial y seguro. Una vez te recupere, tan solo podrás ser entregada por El a quien pague muchísimo, lo que vales por tenerte. Sin embargo, si tú eres la que rehúsas, nada puede hacer contigo; porque te dio libre albedrío.

Topics: Abuso Sexual - Ayuda, Cartas, Maltrato en la Adultez |

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